Vaya melenas...

Ha nacido con una melena importante y poco a poco, la mamá o el papá nota que va perdiendo pelo, no pasa nada, es algo absolutamente normal y muy común. Los bebés tienen una caída de pelo durante los primeros meses, sí, han leído bien. De hecho algunos se quedan peloncitos pero después poco a poco van recuperando su cabellera, de hecho pueden nacer con bastante pelo liso, por ejemplo y después de perderlo todo, ir recuperando una melena rizada o de un color más claro o más oscuro que el que tenían al nacer.
Es un proceso de lo más normal, se trata de ajustes hormonales en el pequeño organismo de nuestro hijo y por supuesto en el ciclo natural del pelo. Piense en usted mismo o misma, el pelo nace, crece, madura y se cae, en los adultos puede ser un proceso más lento e incluso... irreversible (sobre todo entre los caballeros)
El cabello es una de las señas de identidad de los peques y por supuesto de sus progenitores, las coletas, las horquillas, las moñas,... todos esos accesorios que consiguen que los más pequeños estén aún más guapos si cabe y sobre todo muy graciosos para sus papás y su familia. Pero para todo eso es importante cuidar su cabello incluso a esta temprana edad, tratar su cuero cabelludo con cariño y por supuesto utilizar productos adecuados. Un champú idóneo para la edad de nuestro pequeño, que evolucione según las necesidades de su cuero cabelludo, según el largo de su cabello, un champú que por supuesto debe ser de ph neutro. Habitualmente los productos infantiles se formulan para no agredir el pelo de los niños ni irritar sus ojos y habitualmente son también hipoalergénicos pero no conviene bajar la guardia y no está demás leer los ingredientes de estos productos.
También es bueno utilizar productos higiénicos que tengan un perfume suave o sin perfume porque aquellos que cuentan con olores más fuertes son más irritantes para la piel de nuestros hijos y por supuesto, pueden provocar incluso alergias en los niños más pequeños.
Después de pasados los seis meses de edad y dependiendo del largo del cabello de nuestro hijo o hija, podemos plantearnos el uso de un acondicionador específico para su cabello, para evitar los temidos “tirones” que a veces complican tanto el momento de peinar al pequeño aunque también tendríamos que tener muy en cuenta la comodidad de nuestro hijo y por ejemplo, el calor que puede darle el cabello más largo en determinadas temporadas (verano por ejemplo) y no sólo movernos por motivos meramente estéticos.
Es importante que después del baño sequemos convenientemente el cabello de nuestro hijo porque un exceso de humedad en el mismo puede desembocar en una micosis en el cuero cabelludo, se trata de un proceso que podemos hacer con una toalla suave y con movimientos lentos que relajen al pequeño y sobre todo que no le asusten.
Llega el momento de peinar “la melena” y para eso lo mejor un cepillo de cerdas suaves o un peine de dientes separados y por supuesto de puntas redondeadas, se trata eso sí de objetos que dada la edad de nuestro bebé es conveniente sean exclusivos suyos, que no los utilice nadie más en la familia para prevenir posibles micosis o si hay un hermano mayor, para prevenir incluso los incómodos piojos.

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