De mayor quiero ser...ABOGADO

Según lo visto en las películas, debo reconocer que siempre he pensado que los abogados tienen que ser obligatoriamente guapos o cuando menos atractivos, es la primera característica necesaria para trabajar como letrado en el cine ¿qué no?

Hagamos memoria así por encima: Robert Redford, Keanu Reeves, Richard Gere, Tom Cruise, Mathew McConahuew, Denzel Washington, George Clooney,… y un largo etcétera. Muy malos tienen que ser para que se les permita ser feos y aún así, por aquello de que “son malvados como cualquier abogado” (¡uy, perdón!) seguro que tienen algo que les hace fatalmente irresistibles (vuelvo a recordar a Keanu Reeves, debe ser fijación o que he visto la peli hace relativamente poco tiempo…).

Todos van muy bien vestiditos y llevan el pelo corto y engominado, todo muy políticamente correcto, porque además los abogados de las películas saben muy bien qué es eso de los valores, los principios, la ética, la integridad personal,… otra cosa bien distinta es que después sepan que hacer con todo ello, bueno eso sí que se ciñe bastante a la realidad... sin onfender a nadie que también habrá alguna excepción a la norma, ¡claro!.
Lo normal es que en las pelis los abogados sean “grandes héroes” que se juegan la vida por defender a un negro en Alabama en los años veinte, o a una mujer en Afganistán, si se tercia, aunque esto se suele terciar algo menos…
Los abogados “malvados” además suelen ser más bien talluditos y los buenos son inevitablemente los recién llegados, los que están llenos de ilusión y se comen la toga por donde haga falta. Véase “Philadelphia”, película en la que se muestra y se demuestra que si se es abogado uno se tiene que jubilar prontito porque sino, con la edad, se convierte uno en un capullo de mucho cuidado.
Los abogados en el cine suelen tener habitualmente mujer e hijo o hijos y se preocupan por ellos mucho muchísimo, casi más que de su propio trabajo aunque eso sí, sin dejar nunca de ser unos grandes profesionales, vamos que concilian vida laboral y personal sin mayor misterio… es lo que tiene la ficción.
Algo que me resulta un tanto increíble (bueno, es que hay tantas cosas…) en esto de ejercer la abogacía en el celuloide, es la idea esa de que puede ser divertido compatibilizar un caso en el tribunal con tu pareja, uno abogado defensor y el otro por supuesto fiscal.
Compatibilizar el trabajo con la misma persona con la que vives, con la que duermes… mira que tengo mis dudas, aunque según el cine los abogados yankees lo llevan estupendamente, véase a Robert Redford y Debra Winger o, a los grandes, Katherine Hepburn y Spencer Tracy en una de las mejores películas de abogados de todos los tiempos “La Costilla de Adán” para mí la más recomendable de todas las películas que sobre este sector laboral he tenido tiempo de ver en los últimos años. Recomendable sobre todo, para todos aquellos que pretendéis ser abogados cuando seáis mayores como tú peque...

2 comentarios:

  1. info-derecho22/4/10 09:53

    Testigo de cargo, Matar a un ruiseñor, Veredicto final..., son tantas y tantas películas y series para amar la profesión de abogado...

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  2. Es genial, gracias por el apunte "letrado". Al menos buscamos "buenos" ejemplos para los más peques... siempre con una sonrisa, claro. Gracias ;)

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..y muchas gracias por hacerlo.

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