jueves, 19 de julio de 2012

Zarpamos de Crucero (I)

Lo dicho, nos fuimos una semanita de crucero, los cuatro.
Cogemos un avión hasta Copenhaguem y allí embarcamos.
Capitales Bálticas: Copenhaguem, Estocolmo, Tallín, San Petersburgo y Rostock.
De las excursiones y eso ya os hablo en otro post, hoy os hablo del barco...



Un Costa Crucero, concretamente el Costa Fortuna.
Un barco IN-MEN-SO. Sí ya nos lo habían dicho y sí, vimos en la tele el Costa Concordia de la misma naviera y sí, más o menos sabíamos que estos barcos son grandes, muy grandes.... ¡¡pero tannnnto!!
Casi 5.000 personas en el barco sólo de pasajeros, más o menos unas 1.000 de tripulación... una barbaridad.
Piscina cubierta, piscina abierta, gimnasio, mini-spa con jacuzzi, discoteca enorme, teatro gigante, camarotes, restaurantes, cafeterías, bares, un club para los peques, un pequeño casino, una sala de máquinas para jugar, una zona de tiendas, una pequeña biblioteca, una enfermería pequeñita, ascensores, escaleras.... Una barbaridad, una enormidad.
No quiero pensar en lo que consume un barco así y quiero pensar que son respetuosos con los residuos y que está todo medido y controlado... ya sé que esto es lo fácil por mi parte pero es que sino me amargo las vacaciones, que me conozco.
Para desayunar y comer ibamos a uno de los restaurantes porque era autoservicio, para cenar a otro donde cada uno teníamos la mesa reservada y todo era más tranquilo, entre medias podríamos tomar un algo en alguna de las barras de cafeterías que había diseminadas por el barco.

El camarote tenía una cama enorme de matrimonio y dos literas, así que estábamos los cuatro juntitos, el peque-peque feliz como una perdiz porque con estirar la mano le tocaba la carita y ha dormido tan tranquilo y tan agusto. Muchos armarios aprovechando el espacio al máximo y un carto de baño completo dentro de la habitación. La verdad todo muy cómodo.
Sacamos la ropa de las maletas y metimos todo en el armario, incluidas las propias maletas, así que el poco espacio del camarote no fue ningún impedimento, tampoco es que pasaramos mucho tiempo en él, como es lógico.
Los servicios, la comida, la limpieza la verdad es que ha estado todo muy bien por parte de los trabajadores del barco... no puedo decir lo mismo de algunos de los pasajeros que... en fin...
No sé que le pasa a la gente en general cuando se coloca delante de un buffet libre parece que el concepto ese de "que ya lo he pagado" lo traducen en "me lo como todo hasta que explote" o "no me lo voy a comer pero que lo tiren que para eso yo ya lo he pagado".
Perder la compostura, el sentido común y la dignidad es algo muy fácil en un buffet de comida, lo hemos podido comprobar en el crucero y lo que más me llama la atención es que después esas mismas personas son las que exigen a los niños comportamientos más propios de internado inglés que de vacaciones en familia.
En el barco fuimos a un par de los espectáculos del teatro y... bueno por un tema generacional pues la verdad es que tampoco fue para tirar cohetes, estoy segura de que a las santas abuelas de mis hijos les habría encantado tararear las canciones, ver los trajes, los brillos, los bailes,... pero nosotros estabamos un pelín... como decirlo: con sobredosis de naftalina pero con todo nuestro cariño y respeto para los artistas.
Los peques fueron un rato cada día al Mini-Club y el peque-mayor lo pasó bastante bien pero el peque-peque prefería quedarse con sus papis, no se encontraba del todo agusto a pesar de que estaba junto a su hermano. La verdad es que le gusta estar con nosotros, con sus papis pero lo cierto es que teniendo en cuenta que había niños que hablaban inglés, alemán, italiano y frances... pues el peque de cuatro años como que se encontraba un poco perdido a la hora de entender y hacerse entender. Aquello parecía a veces más una reunión de Naciones Unidas que un lugar para críos...

Hoy sólo os hablo del barco porque aunque contrateis excursiones siempre pasareis un  día o dos de navegación, o sea que no pisareis tierra y la verdad es que está muy bien lo de tumbarse en una hamaca con un buen libro y un refresco... muy bien...
Nosotros sólo catamos la piscina cubierta que aunque no muy grande tampoco tenía demasiados usuarios así que estaba genial. Había bañistas en la piscina abierta pero... nosotros no, no nos atrevimos que los mocos acosan y están ahí a la vuelta de la esquina.

La semana que viene hablamos de lo que se vive fuera del barco, si os parece...




2 comentarios:

  1. Nosotros disfrutamos de un crucero en su día pero todavía eramos 2. De todos modos, nos pareció que eran unas estupendas vacaciones para pasar en familia, y nos daba la sensación de que la gente menuda lo pasaba en grande, así que es una de esas cosas que tenemos pendientes en la lista de lo que nos gustaría hacer en familia.

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    Respuestas
    1. La verdad es que para ellos es medio divertido, creo que depende mucho de la edad y del idioma mayoritario de la "torre de babel" en que se convierte el mini-club... ya me entiendes.
      Para pasar unas vacaciones "juntos" pero con laaargos momentos separados por las excursiones o actividades diversas...
      No sé, un poco agridulce...

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¿Alguna idea al respecto que te apetezca compartir?
¡¡Genial!!
..y muchas gracias por hacerlo.

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