10/01/2012

Corpore Sano

Uff!! Septiembre, vuelta al cole y de nuevo el trajín de las extraescolares de los críos.
Tenemos la suerte de que mis hijos pueden inscribirse en las actividades extraescolares "más o menos" por voluntad propia, porque les apetece y digo "más o menos" porque si por ellos fuera, sus actividades extraescolares se limitarían a jugar a la WII, ver alguna película y jugar con los amigos en el parque.
Ya,me diréis que no está mal pero... como madre organizadora (ejem, ejem...) creo que tienen que practicar un deporte de equipo, al menos de momento... y aquí viene el pseudo-problema que se me plantea.


El peque- mayor va a empezar su tercera temporada en la escuela de baloncesto.
Sí, es alto y sí en casa no nos disgusta ver los partidos de baloncesto en la tele, no es que seamos unos seguidores fieles de ningún equipo en concreto pero, nos gusta. Por otro lado es bastante desgarvado y tampoco le viene mal el ejercicio físico, además, el niño tiene un apetito voraz... que el deporte ayuda a controlar y a moldear su cuerpecillo.
La cuestión es que queríamos que practicara de forma habitual un deporte de equipo por distintas razones que a nuestro modo de ver tienen su importancia:
- estamos convencidos de las bondades del deporte en la salud y el desarrollo de los niños
- queremos que tenga movimiento durante la semana, que sus tardes no se limiten al sofá, al parque,...
- veíamos necesario que participara de actividades en las que hay que trabajar en equipo, en las que hay que pensar en colectivo y no en individual y en las que hay que respetar unas normas y unas reglas.

En nuestra escala de valores para praticar un deporte, la verdad es que "competir" nunca tuvo ninguna importancia. No nos lo habíamos ni planteado siquiera.
Ahora nos encontramos con que los niños de la escuela están creciendo y entran a formar parte de distintas ligas infantiles... vale, ningún problema.
No sé si por la crisis o el tirón mediático del fútbol (que de todo hay...) pero en el grupo del peque-mayor, muchos de los que jugaron con él el año pasado, este año no se han inscrito y eso supone que no son suficientes para formar un equipo. Lo que se traduce en que no pueden entrar en ninguna liga infantil, o sea: no pueden competir.
Y en la reunión en la que nos informan de ello, algunos padres y madres se plantean que... si no pueden competir,  sus hijos no tienen interés en seguir así que... los tendrán que sacar de la actividad porque para ir sin ganas.
Vamos a ver, en lo de hacerlo sin ganas, puede que tengan su punto de razón, yo eso no lo discuto pero... ¿sólo les gusta hacer deporte para competir?
¿sólo encuentran interés en competir?
No era eso lo que nosotros buscabamos en la práctica deportiva de nuestro hijo y me apena ver que en el fondo la competitividad a su alrededor se sigue inculcando como un valor positivo, como una razón de ser.
¿De verdad es eso lo que queremos para nuestros hijos?
¿Por qué no fomentar el trabajo en equipo, la cooperación en lugar de la competitividad?
¿Cómo vamos a ayudarles a ser más felices, compitiendo?
Yo creo que no y la verdad, insisto: me apena.







8 comentarios:

  1. Me temo por lo que he visto como amiga de entrenadores y arbitros de varias ligas infantiles, futbol, baloncesto y atletismo, tu caso es una excepción. Siempre comentamos que los padres son peor que los hijos, que se disgustan más si pierden, que les presionan, más de una vez he visto y oido comentarios en la grada y actitudes que dejan mucho que desear. Ánimo y espero que al final haya niños suficientes.

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    1. Sí, en algunas jornadas que jugaron los peques el año pasado, la verdad es que ver a algunos padres... uff... da mucha fatiga y pensar en lo que debe sentir el entrenador al oir a esos padres/madres... uff... da mucho coraje...
      En fin, aquí estamos esperando a que se desarrollen los acontecimientos... je,je,je
      Un abrazo guapa.

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  2. Pues yo pienso como tú. Creo que se pueden practicar deportes por el mero gusto de practicarlos, de moverse, de reirse con los demás, de trabajar en equipo... no veo la necesidad imperiosa de que tengan que competir.
    Yo aún no estoy en esa tesitura porque son aún muy peques, pero el día de mañana, me gustaría que disfrutaran del deporte porque sí, sin más, por la mera satisfacción de pasar un buen rato.
    Yo tampoco quiero un mundo en el que sólo se hagan las cosas por competitividad. Creo que antes hay muchos otros valores más importantes como la solidaridad y la cooperación.
    Pero desgraciadamente el mundo en el que vivimos prima la competitividad, el individualismo y la ambición. Una pena.

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    1. No te creas que anima leerte y sentir que no soy la única, el bicho raro, vamos que hay más mamás que piensan así... las de los peques del baloncesto... son muy majas pero en esto no estamos muy de acuerdo, la verdad.
      Un abrazo guapa.

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  3. Y la verdad es que sí, da pena que lo único importante sea eso. Y lo peor, es ver a tantos padres que opinan de este modo. En fin... no es novedad que hay de todo en esta vida.
    Änimo! Ya aparecerá otra actividad que pueda hacer.
    Besos.

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    1. De momento sigue con el baloncesto que al crio le gusta, ya veremos como se desarrollan los acontecimientos.
      Un beso guapa.

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  4. Pues tienes toda la razón, yo creo que es muy positivo que los peques practiquen deportes, que sepan lo que es el trabajo en equipo, la responsabilidad de entrenar, la pertenencia a un grupo, ayudarse, apoyarse... Es verdad que la competitividad llama mucho la atención pero no debería serlo todo.

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    1. Estamos muy de acuerdo hermosa, pena que no seas mamá de algunos de los peques del equipo de baloncesto....
      Un abrazo guapa.

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¡¡Genial!!
..y muchas gracias por hacerlo.

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