10/08/2014

Leyendo sobre la Conciliación este Verano

El verano, da para mucho. Para viajar, para conocer sitios nuevos, para descansar, para comer bien, para dormir y dormir y dormir y para leer si eres amante de la lectura.
Este pasado verano, en lo que a lectura se refiere la verdad es que no puedo quejarme. De los 3 libros que han caído este pasado mes de Agosto, os hablaré más adelante.
Hoy toca hablar con detenimiento de una de las revistas que leí, releí y diseccioné durante el mes de descanso en la playita.




Porque lo de llevarme el libro a la playa como que no, sobre todo porque apenas sí leo libros en papel desde que el e-reader ha llegado a nuestras vidas. Así que a la playa me llevo una revista o dos o las que hagan falta, un día una y otro día otra si me la he terminado de cabo a rabo ¿no hacéis vosotras algo parecido?
Este mes de Agosto como muchos otros meses a lo largo del año, pasé por el quiosco para comprarme ELLE, con sus correspondientes complementos.
Pero no, no vamos a hablar de moda o cremas o mascarillas para el pelo, más que nada porque cronológicamente no es lo más aparente… ¡¡qué vamos camino del invierno!!
Leyendo la revista me encuentro con la página de María Dueñas y me encanta, anécdotas y reflexiones sobre la poca costumbre que tenemos de que sea el marido quien haga una pausa en su vida laboral, cuando llegan los niños a la familia. Y sí, si la diferencia entre los sueldos es notable pues es obvio que quizás haya que respetar el sueldo más alto por mantener la economía familiar.
Me encanta la historia que cuenta y sobre todo me encanta que coincida en el tiempo con las más que desafortunadas declaraciones de Mónica de Oriol (sí, de los Oriol de toda la vida). 
Si las políticas de conciliación de vida laboral y familiar se aplicaran tanto a hombres como a mujeres, tanto a madres como a padres, no habría esos “problemas” que señalaba esta señora y se generarían situaciones como la que describía María Dueñas en la revista y que tanta envidia me daban.

Una especie de mundo ideal en el que los hombres y las mujeres de verdad, viven y trabajan en igualdad de condiciones, a veces me parece que está tremendamente lejos, cuando a alguna de esas directivas les da por abrir la boca. Conste que no me asusta lo que dice sino que no sea la única que lo piense, ese es el problema y sobre todo porque ES-MEN-TI-RA pero a fuerza de repetirla, es de esas mentiras que van calando… 
Mucho por hacer pero ¿hay ganas de hacerlo?¿realmente se quieren implementar en nuestro país las medidas de conciliación necesarias o seguiremos sacando a las mujeres del mercado laboral o aparcando a los niños durante horas en escuelas infantiles, colegios, desayunos escolares o actividades extraescolares?¿eso es lo que realmente entendemos y queremos como conciliación? ..yo no, la verdad.



2 comentarios:

  1. Creo que has dado en la clave en el tema de que la conciliación es para el padre y para la madre. Desgraciadamente al pensar en conciliación se tiende a pensar en que es la mujer la que debe cargar con el malabarismo de la casa, del trabajo y del churumbel, mientras que el hombre puede visir en su burbuja, exactamente igual a como lo hacía antes de que llegara la criatura. No quiero ser pesimista, pero a corto plazo yo no veo que la cosa vaya a mejorar en España.

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    Respuestas
    1. ¡¡Exacto!! Eso es, no se trata de una labor sólo de una parte, no. Debería ser para ambos, para los dos implicados en formar una familia... madre y padre, mujer y hombre.
      En cuanto excluímos a una parte... discriminamos a ambas.

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¿Alguna idea al respecto que te apetezca compartir?
¡¡Genial!!
..y muchas gracias por hacerlo.

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