La Igualdad y los Micromachismos en pleno siglo XXI

No es que yo esté especialmente despierta, eso es verdad, pero es que a veces se me amontonan las noticias sobre una idea, sobre un concepto.
¿No os pasa a vosotros?
¿No os pasa que si pensáis hacer algo o comprar algo o reflexionáis sobre algo, resulta que lo veis o lo leeis por todas partes?
A mí sí, me pasa.
Y desde hace unos días me viene pasando con los micromachismos y… no me gusta ni un pelo…


Una persona que se quiere y se respeta, a poco más se puede aspirar como personas.

Primero que si le hicieron una entrevista a una amiga desde el punto de vista profesional impecable, con preguntas inteligentes y con intención de informar. Perfecta.
Desde el punto de vista de la igualdad, pinchaba como hacía tiempo. 
La entrevista se la hacían a ella y a su pareja en lo laboral y lo personal y a mí hubo un par de detalles que me rechinaron en lo que a trato igualitario se refiere.
Después llegó la historia de la redactora caminando diez horas por las calles de Nueva York y recibiendo toda una serie de “piropos” que rozaban el acoso y casi la agresión verbal, de los transeuntes masculinos con los que se encontraba, obviamente, no con todos pero sí con muchos, demasiados...

Si es que a veces una se pone a leer y.... uff!!

Luego vi la foto de cómo nos sentamos las chicas y los chicos en el transporte público, de esas cosas que no se ven a diario y no se razonan pero están ahí.
Y por último lo que contaba mi amiga Marisa en “ElPatio” sobre los huevos de chocolate para niños y niñas que venden en el super.

¿Qué demonios está pasando en este país?
Pues sinceramente creo que vamos hacia atrás, estamos involucionando en lo que a igualdad se refiere.
Y no sé por qué… no consigo entenderlo.
¿Qué nos ha pasado?
La televisión no puede tener la culpa de todo ¿no?
¿La educación?¿Cuál la del colegio, la que damos en casa a nuestros hijos?
¿Da miedo pronunciar la palabra “feminismo”?¿Por qué?

Sí, se me encienden las meninges a mí también...

Yo lo declaro abiertamente, sí, me siento feminista y femenina y me gusta el chocolate sin leche y tomo edulcorante en mi segundo café matutino y me encanta el olor a pan recién hecho casi tanto como el de hierba mojada… ¿y?
No me dan miedo las palabras ni las etiquetas que yo decida colocarme.
Me da miedo la ignorancia y que la gente le tenga miedo al miedo, precisamente.
No entiendo que dadas las circunstancias en las que estamos viviendo, a ninguna mujer le de miedo definirse como “feminista”.
No es excluyente, no es agresivo, no es despectivo con el género masculino, no es destructivo. Más bien al contrario.

Por eso quiero que mis hijos crezcan y aprendan a que no son ni mejores ni peores que nadie simplemente por ser hombres, como tampoco lo son por ser rubios, altos, bajos, grandes o pequeños…
Su género no los beneficia ni los perjudica pero tampoco tienen que permitir que a las mujeres les perjudique por no haber nacido hombres.
No tenemos derecho a olvidar, a despreciar y a ignorar la lucha de tantas mujeres por la igualdad, por demostrar que somos tan valientes y tan cobardes como cualquier ser humano.
Que tenemos derecho a tener los mismos derechos, porque biológicamente seremos distintos (¡bien distintos) pero socialmente querer hacernos sentir diferentes es una discriminación, una depreciación por la que algunas no estamos dispuestas a pasar.
El ejemplo en casa es vital pero poco ayudan los pequeños detalles a los que no damos importancia como son esa mamá histérica de los dibujos animados, que mamá sea la única que tiene tiempo para ir a la biblioteca con ellos o que los pasillos del super sólo se los conozca mamá.
Poco a poco, día a día, las charlas sobre el cole y lo que pasa en los recreos tienen más enjundia y merece la pena escuchar para poder corregir a tiempo.

Eso es lo que quiero para ellos que se sientan iguales a ellas ni por debajo ni por encima, compañeros de viaje los unos de las otras.. ¿cómo puedo escribir algo tan actual como esto en pleno siglo XXI? Hay injusticias que deberíamos tener ya tan superadas...


2 comentarios:

  1. Pufff que tema tan complejo guapa...a ver no me considero feminista y no soy nada femenina, me considero simplemente una mujer, adoro ser mujer y defenderé a las mujeres por encima de cualquier ideología o estereotipo, simplemente.

    Me horrorizo todos los días cuando oigo a mi hijo de 3 años decir que las chicas pierden porque son más lentas o porque no saben jugar a la pelota, yo no le enseño eso, mi marido no le enseña eso.

    En casa no hay colores de chica o de chico, no hay juguetes de chica o de chico, no hay programas de chicha o de chico...pero a él no le gustan los dibujos de la Princesa Sofía, pero si Frozen y Rapunzel, le gusta jugar con los coches pero le encanta meterse en la cocina a ayudarnos a su padre o a mi, pero luego hace comentarios sobre lo que pueden hacer una chicha que no me gustan y salvo explicarle que eso no es cierto, no se que más puedo hacer.

    Yo me pregunto si debemos involucrar a los colegios en estos temas y decirle oye que está pasando que el peque dice estas cosas...en fin que difícil es educar leches.

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    1. Pues no lo sé, no sé si los colegios y los profesores pueden hacer más de lo que hacen... es evidente que se trata de educación y cultura pero quizás no sea sólo los colegios los que tienen que implicarse en esto.
      Como bien dices es un tema complejo... seguro...
      Gracias por el comentario!!

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