jueves, 4 de febrero de 2016

Moda. Una Gabardina en Primavera

El invierno como quien está siendo que “ni fú ni fá”.
Vamos que no hace un frío helador precisamente sino más bien y tristemente, todo lo contrario. No tiene sentido entonces que yo esté pensando en cambiar de armario y dejar ya de lado la ropa de invierno que prácticamente no me he puesto, para pasar a la de primavera que a fin de cuentas es a lo que más se está pareciendo este invierno… ¿o quizás sí tenga algún sentido?

Hoy me recreo sobre todo en una de esas prendas que apetece ponerse en primavera pero que a veces no da ni tiempo, al menos durante las primaveras estas que tenemos en el centro de la Península que pasan de invierno a verano en nada y menos.

¿Os apuntáis?



Sí, soy una fan declarada de los trenchs o gabardinas, como se las conoce de toda la vida en mi casa.
Tiene ese punto informal pero a la vez elegante, ese toque chic pero también desenfadado, no sé por qué pero en vez de llevarme a Londres por aquello de la lluvia, me llevan más a París por aquello de la imagen que proyectan. 
Me gustan las clásicas y algunas no tan clásicas pero no me gustan todas, tienen que tener su encanto, ese punto de masculinidad que las hace tan femeninas en su propia contradicción.
¿No os pasa también a vosotras que esa atracción es casi irresistible?

trench lluvia entretiempo primavera
Burberrys

La gabardina clásica suele llevar cuello y solapas, con dos filas de botones, cinturón en la cintura y trabillas en los hombros y sobre todo en los puños. 
La de los hombros yo creo que es más opcional y que poco a poco va desapareciendo, quizás por lo incómodo que puede ser para las que llevamos bolso y si encima llevamos el “bolso para ejercer de madre” ya no tengo ni que deciros lo incómodo que puede ser la trabilla del hombro. 
El tejido siempre impermeable que es para la lluvia pero no para el frío, por eso es una prenda de “entretiempo” o lo que duren la primavera y el verano, ni más ni menos.

gabardina casablanca fallo raccord
Casablanca


Hay grandes trenchs en la historia del cine por ejemplo, como la que luce con desdén Humprey Bogart en “Casablanca” 
Esa gabardina que tenía un serio problema con el raccord de la película y tan pronto estaba seca como mojada ¿no os habéis fijado nunca? pues ya tenéis un motivo más para volver a verla aunque lo mismo os pierde un poco de empaque el personaje con ese fallo tan tonto por parte del script de turno.
O la gabardina de Audrey Hepburn en “Breakfast in Tyffani’s” que saca en distintas ocasiones a lo largo de la película y que siempre luce con una elegancia infinita, como era ella.
Es una prenda fácilmente combinable con pantalones o con falda, con camisas o con camisetas, con tacones o con deportivas, de ahí lo mucho que me gusta como parte de mi fondo de armario.

desayuno diamantes gabardina hepburn
Breakfast at Tyffani's

Sí es cierto que no soy fiel al color arena original, me gustan también azul marino o incluso verde-kaki (aunque ese tono me gusta más en otras personas y no tanto en mí misma) y no tiene por qué tener el eterno forro interior de cuadros de Burberry, no me importa que el forro sea de un color vivo, de hecho me gusta más, así en general en casi todas las prendas.

Lo que sí es muy mío es lo de hacer un nudo en el cinturón, porque el cinturón es una parte de la gabardina que no hay que olvidar nunca, me gusta mucho más que utilizar la hebilla de la manera ortodoxa pero es que la gabardina creo que debe atarse y no abrocharse, que abrochada parece más parte de un uniforme militar que una prenda civil y aunque sé que su origen es ese… ¡que ya son más de cien años los que tiene esta prenda, hagamos una revisión! ¿no os parece?

prenda cómoda práctica trench
time-for-fashion.blog.elle.es


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