Matar a un ruiseñor un libro que sigue vivo

Harper Lee libro leer

Este mes os traigo un clásico de absoluta actualidad, “Matar a un ruiseñor” la primera novela de la escritora Harper Lee.

A veces te metes tanto en la historia que se te olvida hasta subrayar los mejores diálogos del libro pero es que este libro es de esos que no se pueden dejar ni siquiera para tomar notas.

“Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence.”
Matar a un ruiseñor, Harper Lee.


“Matar a un ruiseñor” es una novela publicada en 1960 que trata de las vivencias de una niña, Scout, en un pequeño pueblo de Alabama y que está inspirada en las propias vivencias y anécdotas de la autora sobre su familia y sus vecinos quien también nació y creció en ese mismo estado.

Se le ha definido como una novela gótica sureña pero más allá de las definiciones lo que es innegable es la calidad de esta primera novela de Harper Lee, con la que ganaba el Premio Pullitzer y que se convierte en uno de los clásicos literarios norteamericanos.

La figura paterna, Atticus Finch, ha sido el héroe de generaciones de norteamericanos por su forma de enfrentarse a los abusos racistas y su forma de explicar y educar a sus hijos lo que pasa en su entorno más cercano.

No es fácil ser padre, no es fácil ser padre cuando se está sólo y no es fácil ser padre estando sólo y viviendo en la América profunda de los años 60’ cuando se tienen principios y dignidad pero Atticus lo consigue de sobra.

Durante el siglo XX es el libro más leído que trata el problema racial en los Estados Unidos de hecho, la novela se ha venido leyendo en las escuelas del país para hablar precisamente de prejuicios, de tolerancia y de racismo con los estudiantes.



Aprendiendo a ser iguales




Como lectura para adolescentes me parece tremendamente acertada, de hecho lleva años siendo libro de lectura en numerosos institutos norteamericanos y servía para plantear a los alumnos la necesidad de desarrollar la tolerancia y erradicar los prejuicios.

Se han vendido más de cuarenta millones de ejemplares del libro desde su publicación. Escasamente dos años después de salir a la luz el libro, se llevó al cine su adaptación y la película ganó tres Óscars el año de su estreno.

Es innegable que se trata de una de esas historias que plantea sin herir pero sin volver la vista, los problemas reales derivados de la falta de igualdad entre distintas razas.

“…para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno.” 
Matar a un ruiseñor, Harper Lee.

Sí, es cierto que el lenguaje es llano y claro, no escatima en realismo ni se pierde en perífrasis. Nombra a las situaciones y define a las personas por su forma de hablar, su manera de expresarse y de relacionarse sobre todo con los individuos de distinta raza.

Sí, aparece la palabra “nigger” y esto ha sido lo que ha motivado de nuevo a algunos padres a pedir que se saque del plan de lectura de los centros educativos de sus hijos porque consideran que ese término es demasiado ofensivo para sus tiernos oídos.

No sé si es verdad o es que conocen poco lo que sus hijos ven en los videos de Youtube o escuchan en boca de sus raperos favoritos. No lo tengo claro pero no veo el motivo para prohibir la lectura de “Matar a un ruiseñor”, de hecho es uno de esos libros que me encantaría que leyeran mis hijos.

Desde la Coalición Nacional Contra la Censura de Estados Unidos, elevaron una queja precisamente para señalar las bondades de la lectura de este libro, muy por encima de lo que plantean los padres en relación a ese supuesto lenguaje incómodo para sus hijos de 13-14 años.

“Matar a un ruiseñor” de Harper Lee es uno de los libros sobre los que más quejas se han presentado por parte de los lectores en la Asociación Americana de Bibliotecas.


Harper Lee nacía en 1926 en un país donde el racismo estaba aún normalizado aunque empezaban a sonar voces en contra de esa desigualdad infundada.

Negar la evidencia de la historia aludiendo a un lenguaje que hiere las sensibilidades de adolescentes que escuchan las letras de Eminem, que ven las películas de Vin Diesel y que juegan a Call of Dutty es cuando menos poco creíble.

No entiendo qué pretenden esos padres que se quejan por la lectura de “Matar a un ruiseñor” para mí ha sido una de esas lecturas que me acompañarán durante mucho tiempo. 

Me ha emocionado, sorprendido, enfadado y angustiado a partes iguales. Me ha hecho disfrutar con la historia y con el placer de leerla y no sería capaz de prohibírselo a mis hijos si en su instituto formara parte del plan lector. Todo lo contrario.

Es de esos libros que están vivos, que siguen vivos desde el día en el que se publicaron. De esos libros que invitan a la reflexión y empujan al diálogo. De esos libros imprescindibles en cualquier biblioteca.

4 comentarios:

  1. Pues no lo he leído, ni visto la película, así que me has animado a hacer lo primero y luego ya veré la película

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Te va a encantar el libro!
      Y luego ves a Gregory Peck dando vida a Atticus y directamente te enamoras..
      Yo iba leyendo el libro y viéndole a él, inevitablemente me lo fui imaginando en blanco y negro mientras leía.. jejejejeje

      Eliminar
  2. Esos padres hablan sin conocer. Está claro que no lo ha leido

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si es que no conocen el libro o no conocen a sus hijos.. no hablo de que sean malos chicos o unos macarras, hablo de chicos como los míos.. e insisto, me encantaría que se lo leyera de momento ElMayor y dentro de unos años ElCanijo

      Eliminar

¿Alguna idea al respecto que te apetezca compartir?
¡¡Genial!!
..y muchas gracias por hacerlo.

Mientras tanto en Instagram..

Follow @ pilar_mamasfulltime